No existe una regla fiable de litros diarios por metro cuadrado. Elige capacidad según temperatura, humedad, aportes de agua y distribución de la vivienda; después compara la extracción declarada en condiciones similares. Un modelo de 20 l/día no recogerá necesariamente 20 litros en tu dormitorio.
¿Qué datos necesitas además de los metros cuadrados?
Mide la habitación y su altura para conocer el volumen. Anota temperatura y HR durante varios días, cuántas personas la usan y si se seca ropa. Distingue el exceso de vapor de una fuga o filtración: comprar un equipo mayor no repara la entrada de agua.
Dos pisos de 60 m² pueden necesitar un funcionamiento muy distinto. Importan las puertas, la comunicación entre habitaciones y el aire que entra desde fuera. Una recomendación comercial de superficie no garantiza una humedad uniforme en todos los cuartos.
¿Cómo comparar los litros del catálogo?
Busca temperatura y HR del ensayo junto a los litros diarios. Un dato obtenido con aire cálido y muy húmedo no representa un espacio frío. Pide tablas de rendimiento, no solo el número más grande del anuncio. Compara también consumo y ruido en el ajuste previsto.
En viviendas templadas suele interesar estudiar compresores; para espacios fríos compara también desecantes. El manual fija el rango de operación. Si utiliza R290, respeta las condiciones de seguridad y superficie mínima del modelo.
¿Cómo comprobar que la elección funciona?
Registra HR, temperatura, horas efectivas, agua recogida y kWh. Puedes empezar con un objetivo práctico del 50 % HR y ajustar según superficies y confort. Recoger menos agua cuando la estancia se seca es esperable; no demuestra una avería.
Si el equipo no consigue el resultado, revisa primero aportes, filtro, temperatura y circulación de aire. Un depósito pequeño puede exigir vaciarlo a menudo sin que la capacidad de extracción sea pequeña.
| Situación | Qué comprobar | Actuación razonable |
|---|---|---|
| Litros diarios | Condiciones del ensayo | Comparar a igual temperatura y HR |
| Metros cuadrados | Altura y distribución | Valorar volumen y recorrido del aire |
| Depósito | Capacidad y parada por llenado | Planificar vaciado o drenaje autorizado |
Consejo técnico: No uses la fórmula de 0,5 litros por m² como exigencia técnica: no sustituye un balance de humedad ni las prestaciones del equipo.
Caso práctico de diagnóstico: ejemplo ilustrativo
En un piso de 65 m² con 68 % HR a 18 °C se propone evaluar primero el dormitorio de 14 m² donde aparece condensación. Se compararían fichas próximas a esas condiciones y resultados de uso, sin exigir una extracción mínima inventada para toda la vivienda.
Escenario didáctico, no una intervención real documentada ni una garantía de resultado.
Errores que debes evitar
- Comprar solo por la superficie impresa en la caja.
- Confundir volumen del depósito con litros diarios de extracción.
- Tratar capilaridad activa únicamente con un aparato.
Fuentes y criterios de comprobación
Preguntas frecuentes
¿Cuántos litros necesito para 50 m²?
No puede fijarse solo con la superficie: añade temperatura, HR, distribución y aportes.
¿Un modelo grande seca siempre el doble de rápido?
No; depende de rendimiento real, circulación y agua que siga entrando.
¿Debe llenar el depósito cada día?
No. Una vez controlada la humedad puede recoger mucho menos.
¿Sirve uno para todo el piso?
Puede ayudar, pero comprueba cada habitación; las puertas cerradas limitan el intercambio.

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